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En
un principio se definía a la eyaculación
precoz con u enfoque estrictamente temporal,
es decir, el hombre eyaculaba demasiado rápido.
De todas maneras, y a pesar de los esfuerzos
realizados por distinguidos sexólogos
de la época, nunca se pudo definir con
exactitud el concepto de “demasiado rápido”
de manera razonable. Ya que para todos resultaba
claro que si un hombre eyaculaba antes de la
penetración padecía esta disfunción
sexual.
Con
el transcurrir el tiempo y la disconformidad
con esta aproximación a la definición
de la eyaculación precoz, otros autores
comenzaron a incluir a la pareja con un rol
fundamental. Afirmando que un hombre era eyaculador
precoz cuando "no satisfacía a su
cónyuge en al menos el 50% de las relaciones".
Pero esta definición no tiene en cuenta
que si una mujer llega al orgasmo inmediatamente
de ser penetrada, el hombre nunca será
considerado eyaculador precoz. Por el contrario,
un hombre con una compañera sexual de
respuesta muy lenta será catalogado como
disfunción, aunque sea capaz de tener
coitos prolongados.

La
definición que en la actualidad se considera
prevalece a pesar de algunas críticas,
se ajusta mejor a la complejidad de factores
psicológicos y fisiológicos que
intervienen en la problemática. La Asociación
Americana de Psiquiatría considera que
un hombre es eyaculador precoz cuando "presenta
de forma persistente eyaculación en respuesta
a una estimulación sexual mínima
o antes, durante o inmediatamente después
de la penetración y antes de el hombre
lo desee".
Hay
un gran número de ideas erróneas
y mitos populares acerca de la eyaculación
precoz. Las siguientes son típicamente
los mitos más arraigados sobre la eyaculación
precoz:
Sólo tiene eyaculación precoz
el hombre que eyacula antes de penetrar.
La eyaculación precoz la padecen sólo
los hombres jóvenes.
La eyaculación precoz se debe a defectos
o trastornos físicos, de la próstata,
fimosis, etc.
La eyaculación precoz se quita con inyecciones,
pomadas, pastillas, o intervención quirúrgica.
Un remedio contra la eyaculación precoz
es pensar en cosas raras, desagradables, o ajenas
al coito.
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